La velocidad del mundo actual y su gran evolución tecnológica nos han hecho dar grandes pasos, pero también nos han enseñado que la única forma de seguir creciendo es a través de los valores. Ya que son los que determinan nuestro comportamiento y relación ante los demás, es la mayor herencia que todos podemos atesorar. Aquí podrás disfrutar de una selección de piezas y artistas hondureños que representan el arte de vivir desde los valores. Aquellos valores que aportan a la construcción e una mejor sociedad para el futuro de nuestro país.
El valor de la confianza tiene connotaciones mucho más amplias y profundas, entre ella implica: la fé en alguien, expectativas positivas ante las capacidades y la seguridad en la rectitud del otro.
La lealtad es la permanencia y apoyo constante a una persona, institución o región. Este valor implica nunca darle la espalda a aquello que se reconoce como importante. La lealtad es demostrar honor y gratitud.
La responsabilidad es caracterizada por la capacidad del individuo de actuar de la manera correcta o de acuerdo a lo esperado y comprometerse con propósitos conjuntos. Es el cumplimiento de todos los compromisos que una persona adquiere consigo misma o con los demás.
La obra representa la bondad y generosidad. Se identifican tres figuras clave en la composición que nos invitan a conversar con la obra y su dinamismo. Se puede apreciar cómo la figura principal extiende una porción de fruta en muestra de hospitalidad y ternura.
El esfuerzo, dedicación y empeño de un estudiante es una fórmula para un futuro brillante y lleno de metas alcanzables. En su composición se puede ver el simbolismo del papalote, lo que nos da a entender la juventud del personaje, al igual que refleja los sueños y aspiraciones de este. El estudiante con esfuerzo pone atención a su deber y no levanta la cabeza.
En las fiestas se manifiesta la paz, fraternidad y hermandad entre familias y amigos. La obra retrata un paisaje de celebración y serenidad en la vida de las personas. El artista, intenta retratar las tradiciones y costumbres en las celebraciones navideñas en Honduras.
La equidad y la diversidad son derechos universales de todas las personas. La obra muestra un retrato fiel a mujeres locales de Guajiquiro, municipio de La Paz, Honduras. A través de un trazo fuerte y expresivo, la artista demuestra intimidad y solemnidad.
En un juego inocente de mables se forman lazos de hermandad inquebrantables que duran toda la vida. Un juego tradicional que va más allá del objeto; nos transporta a esos momentos vividos con hermanos y primos que nos genera nostalgia.
En esta pieza se puede identificar una mujer cuidando y protegiendo a su bebé mientras realiza sus quehaceres diarios. Este simbolismo nos muestra el lazo inquebrantable de amor y compromiso que muestra la madre protectora. La obra está rodeada de colores fríos y azules destacando una figura principal de color blanco que contiene un contraste envolvente.
El amor maternal, el compromiso y la paz que una madre expresa al tener su niño descansando cerca, demuestra amor sincero. La composición delicada y simbólica expone de manera directa el mensaje de una maternidad plena. El artista, se mantiene fiel a su paleta de colores usuales.
La obra retrata una caminata de amistad y fraternidad. Caminan en grupo y unidos. La artista elije una representación sencilla e inocente de la figura humana tomando como referencia la composición línea y de primer plano. Todos los niños unidos caminan compartiendo su fruta en armonía y felicidad.